lunes, 9 de enero de 2012

CAPÍTULO OCHO


Estaba en la cola de la cafetería del hospital esperando con la bandeja en la mano. ¿Un donuts la serviría para calmar el hambre? No, sabía que no. Cogió dos y un batido de vainilla para acompañar. Fue y se sentó junto a Claire en la mesa que habían cogido para todos. Unos comían, otros charlaban, miradas por un lado, risas por otro, pero los únicos ojos en los que estaba pensando Emma se encontraban justo al otro lado de la mesa. De repente la llegó un mensaje al WhatsApp que ponía: "Tenemos que hablar, ya no puedo seguir así, me siento como si estubiese engañando a todo el mundo y sobretodo siento que te estoy engañando a ti.Te espero en la puerta de los baños de la primera planta.TVB." Levantó la vista sorprendida pero el remitente del mensaje ya no estaba en la mesa. Se levantó y dijo que iba al baño. Se dirigió a donde la habían citado y allí estaba él, con sus ojos verdes esmeralda, más claros incluso que los de ella, sus espaldas anchas y sus piernas fuertes de de jugar al fútbol. Allí estaba Steffano, con su sonrisa torcida pero encantadora. 
-¿Que ocurre? ¿Por qué me has dejado ese mensaje?¿Qué es lo que tenemos que hablar?-preguntó preocupada Emma.
-No quiero seguir ocultándolo, te quiero y quiero decírselo a todo el mundo - la cogió de las manos y la besó, como cuando están solos, nada existía a su alrededor.
-Pero Stef no podemos, no nos dejarían en paz, además ya sabes lo que siente Claire por ti... 
-¡Yo te quiero a tí!
-Y yo a ti, pero no se si  estoy preparada para que todos lo sepan. Nos va muy bien, este mes a sido el mejor de mi vida estando contigo y por eso no quiero que nadie se interponga entre nosotros - le suplicó Emma.
-Nadie se meterá en nuestra vida, te lo juro. Sólo quiero no tener que reprimirme las ganas de besarte cuando estamos con los demás.
-Tienes razón, ¿pero cómo lo vamos a hacer?
-Tú dejamelo a mi, te quiero.
-Te quiero.
Y ambos se fundiero en un abrazo que terminó en un dulce beso. Volvieron los dos juntos, sin preocuparse de lo que el resto pensase. Al llegar a la entrada de la cafetería Emma se detuvo, miró a Steffano y le dijo: 
-Espera, dejame hablar antes con Claire, ¿vale?
-Claro - y la dio un beso en la frente.
Llegaron a la mesa y Emma se volvió a hacia su amiga. Le daba mucha pena lo que la iba a decir porque sabía cuánto la gustaba a ella Steffano, pero no podía hacer nada contra lo que sentían ellos dos. Son cosas que solo el corazón entiende.
-¿Claire, tienes un momento? Quiero decirte una cosa.
-Dime.
-No, aquí no - dijo Emma sabiendo que todos la escucharían, ese paso sería después - Ven, vamos allí. 
Las dos se dirigieron a la parte trasera de la cafetería, donde estaba la máquina de chocolates. 
-Mira, se que esto que te voy a decir es muy jodido y que seguramente me odiarás por ello pero necesitaba hablar contigo antes de que todo el mundo se entere - la explicó Emma.
-Em me estás asustando, ¿que pasa? Cuéntamelo - la urgió Claire.
-Verás es que antes de todo quiero decirte que esto hace unos meses se me presentaba como una locura pero no lo he podido evitar, son cosas que no controlas, cosas del destino.
-¡Emma escúpelo ya!
-A ver cómo lo digo yo...estoy con Steffano - lo soltó de pronto, se sintió fatal y solo pudo mirar al suelo.
-¿Cómo? ¿Y desde cuando?- preguntó Claire extrañada, bueno la verdad es que no le estrañaba tanto. Ellos se llevaban muy bien desde siempre y parecía haber cierta complicidad, como algo más que dos buenos amigos, y cierto era que ya habían habido algunos rumores. 
-Pues tu sabías que nosotros nos llevabamos muy bien y hace algo asi de dos meses empezamos a hablar más y parecíamos embobados el uno con el otro, hasta que un día estabamos demasiado cerca y simplemente ocurrió, lo siento. Hace un mes que lo intentamos enserio y parece que fuciona. De verdad, esto ha sido muy duro para nosotros y no queríamos seguir engañandoos más tiempo.
Vaya... la verdad es que se sentía un poco decepcionada pero no con su amiga sino con ella misma, por no haberse dado cuenta antes y haberle ahorrado ese mal trago a su amiga. 
-Em, escucha, tranquila. No pasa nada enserio, me alegro un montonazo por vosotros.
-¿De verdad?- y por primera vez en esa conversación miró a los ojos a su amiga. Parecía completamente sincera y estaba sonriendo. Entonces ella se sintió bien y también la sonrió - Gracias, te quiero nena - y las dos se abrazaron. 
-¡Bueno, venga, vamos a darle la buena noticia a los demas! 
Cuando llegaron a la mesa todos los chicos estaban riendo y dandole collejas a Steffano, y las chicas miraron felices a Emma. 
-¿Se lo has dicho ya?- preguntó ella mirando a su chico.
-¡Pues claro! ¿Qué creías que este te iba a esperar?- se rió Sabella.
Steffano se levantó, fue hacia su chica y la abrazó. Por encima del hombro vio a Claire y le preguntó con la mirada.
-Tranquilo, todo bien- le respondió ésta. 
-Por cierto, ¿alguien se acuerda de que tenemos a una coja y a un herido arriba esperándo saber las nuevas noticias?- preguntó Alice.

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