domingo, 12 de febrero de 2012

CAPÍTULO DIEZ

Emma y Steff paseaban cogidos de la mano, agradecÍan no tener que estar inventando escusas para poder estar juntos, paseaban sin hablar, en silencio, pero en un silencio perfecto, uno de esos silencios que no merece la pena estropear con palabras.Llegaron a su lugar favorito, un arbol enorme que daba de dÍa una gran sombra que les protegía de curiosos cuando su relacion no habia salido a la luz, ahora afortunadamente no era asi.Se sentaron debajo, aunque ya estaba anocheciendo y comenzaron a charlar.
-¡Por fin tenemos que dejar de escondernos!- digo Steff- ¡YA LE PUEDO GRITAR AL MUNDO QUE TE AMO!- grito el.
-Calla tonto- digo Emma- yo tambien te amo- le susurró al oído.
En ese momento sus labios se encontraron, prmero fue un beso suave pero luego se volvió un beso fogoso y apasionado, de pronto ella se separó y ambos estaban algo jadeantes.
-Puta tension sexual no resuelta- dijo Steff.
-Te ha calado bien hondo esa peli eeh- comentó Emma jugetona, le dio un piquito y se levantó-Pues habrá que resolver esa tensión ¿no?- ella le guiñó un ojo y salió corriendo.
Él meneó la cabeza, sonrió de lado, se levantó y empezó a seguirla corriendo. Él sabía perfectamente que todavía no estaba lista para resolver aquella tensión, pero por ella no le importaba esperar.
En otro lugar de la ciudad, Alice y Olivare tambien caminan en silencio, pero este era un silencio diferente al de Emma y Steff, era un silencio incómodo con otro tipo de tensión.
-Yo...lo siento Alice- dijo Olivare- lo del chico ese, el pintas, lo siento. Me pasé y te quiero pedir perdon. Sé que debería heber cerrado mi gran bocaza, pero soy asi.
Alice dudo en perdonarle o no... pero no pudo resistirse a la carita de pena que había puesto Olivare.
-Vale imbécil te perdono.
-¡Tomaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!- exclamó el, la abrazó y empezó a dar vueltas levantándola del suelo.
-¡Ay para!- dijo ella riéndose- que manía con cogerme en brazos.
-Es que eres tan pequeñita- la dijo soltándola y pellezcándola la mejilla.
-¡Eeeh no te pases que tampoco soy tan bajita!- y sin quererlo se había puesto un poco ñoña. El chico la miró y se rió.
 -Bueno Alice yo me voi, que he quedado con Ada, esa chica pelirroja de clase- y la dio un beso en la meijlla que antes la había pellizcado.
-Adios Tiziano - y le despidió con la mano.
El chico se dio media vuelta moviendo la cabeza y se alejó calle abajo. 
Alice no sabía porqué se sentía así, era una sensación extraña como de vacío. Siguió su camino pero no sabía que pronto el destino la volvería a llevar a aquella situación, en la que él volvería a alejarse calle abajo.

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