domingo, 27 de noviembre de 2011

CAPÍTULO CUATRO

La temperatura todavía era elevada pero por las tardes ya se debaja notar el frío otoñal que acompaña a esos meses. Alice y Olivare han decidido irse directamente a casa dando un paseo, ya que ella le ha tenido que explicar al chico por qué no sabía a donde ir, gracias al astuto plan que más adelante tendría que comentar con Sele. LLebaban ya medio camino entre risas y confidencias. En una hora había hablado más que en toda su vida y eso a Alice le sorprendió, no sabía que detrás de aquel tipico gracioso hubiera alguien con el que se podía hablar alegremente.
Pero esa alegría le iba a durar poco a Alice. A lo lejos vio acercandose a un chico de metro setenta, con ropas muy anchas y la cabeza totalmente rapada cubierta por una gorra. Era Luca Triviani, el chico que intentaba por todos los medios conquistarla.
-¡Mierda, mierda, mierda! - dijo Alice entre dientes, pero Olivare la escuchó.
-¿Qué te pasa?- preguntó alarmado.
-¿Ves a aquel chico que viene por alli? ¡Pero disimula!
-Sí,vaya pintas eh- dijo Olivare observándole, y luego decían que él no vestía muy bien pero lo de ese chico...- ¿Qué pasa con él?
-Pues que es un amigo que conocí hace poco pero que no me deja en paz, está muy pesado insistiéndome para que me lie con el pero es que no me gusta- explicó Alice.
En ese instante Luca acababa de ver a Alice y se acercó corriendo a saludarla.
-Hombre Alice, ¿que tal? ¡Cuánto tiempo!- la saludó muy entusiasmado- Si es que no nos vemos casi nada.
-Yaa, es que no tengo mucho tiempo - intentó ser simpática.
-Bueno pues a ver si un día me guardas un ratito para mí eh. ¿Por cierto y éste quien es?- preguntó el chico percantándose de la presencia de Olivare.
-Esto... él es... eem... -dudó Alice. La verdad es que no la gustó nada la pregunta, porque no sabía qué responder.
-Soy su novio- se adelantó Olivare, y ella se quedó boquiabierta.
-Eeh... sí, eso mi novio - dijo la chica intentando salir de su aturdimiento- Olivare, Luca, Luca, Olivare.
-Ah tu novio... pero no me dijiste que tuvieses novio - dijo Luca y en su cara y su voz se pudo notar la decepción.
-Es que no llevamos mucho tiempo, acabamos de empezar- intentó escusarse Alice- lo siento.
-No hombre, no te disculpes - Luca no cabía en su asombro, después de todo lo que le ha dicho a Alice, después de tantos sentimientos mostrados...- Bueno yo me tengo que ir, cuidate Alice y enhorabuena.
Se marchó casi sin despedirse y con una gran tristeza. Alice no podía creerlo, ¡este chico era idiota! Solo a alguien como Olivare se le podía ocurrir decir eso. Y ahora era ella la que se sentía culpable.
-¿Pero tu eres tonto, retrasado o simplemente es que no piensas?- estalló Alice indignada - ¿¡Cómo se te ocurre decirle eso al pobre chico!?
-Yo... lo siento Alice, pero como dijiste que te acosaba.
-¿¡ACOSABA!? Dije que estaba pesado, no que me acosara, ¡PE-SA-DO!, ¿comprendes? Joder y ahora se ha llevado un buen disgusto por mi culpa.
-Bueno mejor ahora que no más tarde cuando se haga ilusiones, ¿no?
-Anda, cállate y vamonos que empieza ha hacer fresco.
Fueron todo lo que les quedaba de camino en silencio. Alice estaba inmersa en sus pensamientos, ¿por qué se sentía así? La verdad era que Luca se había portado muy bien con ella, era la persona más cariñosa que conocía, pero sin embargo no llegaba a llenarla del todo. También era cierto que se había encariñado con él, pero ahora Olivare lo había estropeado todo. ¡Este chico era imbécil! Y pensar que por un momento en esa tarde creía haber sentido algo por él... ahora lo que estaba era enfadada, muy enfadada.

jueves, 24 de noviembre de 2011

CAPITULO TRES

Por quinta vez volvió a sonar ese maldito ruido y Selene, por quinta vez, volvió a contestar. Pero esta vez la que estaba al otro lado parecía bastante cabreada.
-Sele, enserio, ¡o bajas ya o me voy!- dijo Alice al telefonillo.
-Un momento Ali, dame 5 minutos, por favor- suplicó Selene.
-Tienes 2 y medio y ya son demasiados- dijo Alice enfadada.
Selene regresó al baño, se pasó las planchas un par de veces más y se puso algo de maquillaje, la raya y rímel. Cogió el bolso y una rebeca y llamó al ascensor dispuesta a bajar. Atravesó la urbanización corriendo para llegar donde se encontraba Alice en el menor tiempo posible.
-Tia, enserio hazte mirar esa impuntualidad tuya- dijo Alice.
-Me estaba poniendo guapa- dijo Selene dándose una vuelta de modelo. Pantalones vaqueros ceñidos, una camiseta de tirantes azul celeste, las manoletinas blancas y la rebeca contra el fresco de romano- por cierto Ali, vas muy mona tú, ¿no?- dijo Selene.
Alice llevaba unos pantalones cortos vaqueros, una camiseta de un hombro caído azul y unas sandalias blancas.
-¡Déjate de alagos bonita que sigo enfadada contigo por ser una tardona! Y mueve ese culo que sino no llegamos.
Las dos se montaron el la vespa de Selene, una rosa chicle, y se marcharon a toda leche porque ya llegaban tarde.
Eran las 5 en punto y allí no había nadie, Emma miró a todos los lados pero sus amigas no habían llegado. En ese momento deseaba no ser tan puntual, pero no tardaron mucho en ir llegando, las segundas fueron Sabella y Aggie, la tercera Claire, la cuarta Julia, y las ultimas como siempre Alice y Selene.
-¡Como no! Vosotras para no perder la costumbre, ¿no?- dijo Sabella- He hablado con los chicos y nos esperan en la cafetería Canova.
Las chicas se dirijieron a la cafetería. Una vez llegaron a ella, fue el momento de las presentaciones.
-Haber Julia querida, te los presento de uno en uno, no te agobies- dijo Selene- este es Bono Langoni- y un chico bajito de ojos verdes y rubio castaño la saludó.
-Este es Carlo- dijo Alice señalando a un chico de pelo negro con pintas de pijillo.
-Angello - dijo Emma este era un chico muy moreno y ojos negros, con una nariz aguileña.
-Lisandro, Saviere y Guido- volvió a decir Selene y los tres se fuero presentando a la nueva. El primero era un chico de media altura y fuertecillo, el segundo era más bien paliducho y con el pelo casi a tazón pero que no tenia aspecto de tonto, y el tercero era un chaval bastante alto y delgadito con unos ojos muy redondos.
-Tiziano- dijo Claire señalando a un chico de pelo castaño, no muy alto y de complexión atlética.
-¡Que no me llameis Tiziano que me recuerda al cantante! - replicó el muchacho- Olivare, encantado señorita- y todos se echaron a reir. A Julia le pareció un poco payasete pero majo.
-Steffano- dijo Alice, era el más alto de todos los que se encontraban, con unos ojos verdes muy bonitos.
-Y estos son Sandro, Alessio y Fabiano- dijo Emma. Sandro era un chico rubio de ojos casi azules pero que no se le veían mucho porque los tenía rasgados. Alessio se parecía mucho a Lisandro solo que un poco más alto y guapo. Al verle Julia se quedó embobada. Fabiano era el mayor de todos y se le notaba por la barba de dos días que se dejaba, era moreno y con una bonita sonrisa.
Estuvieron toda la tarde contándose anécdotas, historias, chistes, hubo algún par de miraditas por parte de algunos, ojos brillantes, sonrisas tontas, comentarios estúpidos… Selene se fijó en Alessio, que no apartaba la mirada de Julia. La llevaba observando un buen rato, parecía que el guaperas del grupo se había fijado en la chica nueva. De pronto se le iluminó una idea de las suyas.
-Julia, ¿me acompañas al baño por favor?- pidió selene.
-Claro Sele.
Bajaron al servicio donde estaban lejos de oídos cotillas y entonces Selene la abordó:
-Y entonces, ¿quién de nuestros amigos te gusta, eeh? Te lo dijo porque Alessio no paraba de mirarte.
Julia se puso roja, la verdad es que, a parte de el de sus nuevas amigas, el nombre de aquel chico tan guapo era del único del que se acordaba. Habían pasado toda la tarde riéndose juntos y haciéndose bromas.
-Bueno guapo es, ais no sé...- dijo Julia poniéndose como un tomate.
-Jajaja anda tonta- y la dió un empujoncito cariñoso. Esa chica empezaba a caerle muy bien.
A Selene se la había ocurrido una idea genial, pero para eso necesitaba que Alice hiciera un pequeño sacrificio.
Las dos chicas volvieron a las mesas donde estaba el resto, ya era hora de volver a casa dado que mañana la gran mayoría tenía instituto, por lo que se pusieron a recoger. Era hora de entrar en acción y eso a ella se le daba de maravilla.
-Oye Alessio, ¿podrías llevar a Julia a su casa? Lisandro se viene conmigo porque como él vive por mi zona y Julia por la tuya... ¡Así ahorramos gasolina que no esta la cosa para despilfarrar!
-Por mi vale- digo Alessio con una sonrisa en los labios, la verdad es que estaba encantado pero...- Pero, ¿y Alice? ¿Cómo vuelve a casa?
-¡Eso! ¿Y Alice?- preguntó la perjudicada mirando a su amiga, puesto que ya eran muchos años y ya se había percatado de que algo tramaba su amiga.
-Alice va andando, ¿verdad?- Selene miro a alice que se había qedado a cuadros. ¡Encima de que le paga la mitad de la gasolina ahora se tiene que volver andando por una de las ideas locas de su amiga!- Es que a qedado con su hermano y claro pues como es aqui cerca se va andando- Sele la miró pidiendo clemencia con la mirada y trató de decirle que ya se lo explicaría.
-Entonces si es así venga Julia sube- dijo Alessio.
Lisandro subió en la vespa de selene y el resto se fueron dispersando hacia sus casas. Alice seguía ahí parada porque no sabía a donde ir, ya que su amiga la había obligado a quedarse por la calle.
-Si quieres te acompaño un poco, total no hay nada que hacer- la sorprendió Olivare.
-Eem, claro gracias- contestó Alice saliendo de su atontamiento. Y juntos se dirigieron hacia ningún sitio.

martes, 22 de noviembre de 2011

CAPÍTULO DOS

-¡Pero por favor, miradla! - saltó indignada Alice.
-Seguro que lo único que quiere hacer es ponerla en contra nuestra- coincidió Aggie.
-¿La habéis visto cómo la miraba cuando ha entrado en clase? ¡Qué zorra! - Sabella no era de las que se cortaban con los insultos.
-Lo que no entiendo es que narices hace ahora hablando con ella.
-Es muy sencillo Sele, como nos ha visto hablando con ella va a intentar ganársela antes de que la convirtamos en una de las nuestras, porque es así de retorcida- le explicó Emma a Selene.
Las chicas estaban viendo cómo Claudia estaba hablando con la nueva y parecía estar haciéndose la maja para darle una buena impresión a Julia. Claudia Ciocco era compañera de clase de las Formiches y digamos que su relación no era muy buena. Entre ambas partes existía cierto odio pero que cara a cara todas ocultaban.
En ese momento Selene se hartó de ver la escenita que estaba contemplando y le dijo a Claire:
-Acompáñame que tenemos que defender lo que nos pertenece y no podemos dejar que esa lerda nos lo ponga en contra, además si es por el bien de la chica. ¡Vámos!
Selene y Claire se levantaron de las mesas donde las Formiches estaban sentadas. Las dos chicas se dirigieron hacia donde se encontraba Claudia. Era una chica algo bajita, con muchas caderas, y un culo como una plaza de toros, tenia pelo negro y ojos del mismo color, no era fea, lo único que la estropeaba era esa horible boca que tenía, dientes descolocados y amarillos de tanto fumar.
-Hola Julia, Claudia- saludó Selene.
-Hola Julia- dijo Claire. Ésta ni se molesto en notar la presencia de Claudia.
-Te queriamos decir, todas... que si esa tarde te apetecía quedar para ir a dar una vuelta, y así te enseñamos Roma y te presentams a los chicos- dijo Selene.
-¡Cómo no! Las Formiches quieren que la nueva se una a su estúpido club -se burló Claudia- No te vayas con ellas, vente con la gente guay, con Rebecca y conmigo te irá mejor, tienes que aprender con quien te debes de juntar.
Eso fue la gota que colmó el vaso de la paciencia de Selene.
-¿¡Pero quién te crees que eres tú para decirle a ella con quien se tiene que ir!?¿¡Quién te crees tu que eres para insultar a mis amigas!?- dijo Selene enfadada.
-Bueno ¿y no creéis vosotras que ya soy mayorcita para saber con quién me tengo que juntar o no? - dijo indignada Julia.
La cosa se estaba ponendo fea, Claudia y Selene estaban frente con frente, apenas las separaban escasos centímetros, un poco más y sus narices se juntarían, las dos estaban enfadadas, eran las que más se odiban de todas. En ese momento Claire que había permanecido a margen de la situación intervino.
-Sele, dejala, no merece la pena, creeo que deberíamos irnos, va a llegar el profe -dijo Claire separando a Selene de Claudia- Julia, si quieres venir con nosotras quedamos a las 5 en la puerta del colegio.
Cuando llegó el profesor se sentaron en las mesas a dar la gran materia de literatura y después una expléndida clase de matemáticas.Llegó el esperado recreo. Los chicos se fueron al patio y las Formiches se dirigieron a la cafetería.
-Enserio, ¡la odio!- extalló Selene mientras se sentaban en su mesa favorita.
-¿Tú sola? Creo que es un sentimiento compartido con el 99% del colegio-dijo Claire.
-Solo se aguantan etre ellas 3, no ves que están solas y los tios las hacen caso porque son unas guarras- dijo Alice.
-¡Pegémoslas! jajajaj Va ser lo mejor para todos- dijo Sabella.
-Mira, acaba de entrar Julia a la cafetería - dijo Agiie.
La vieron aparecer por la puerta, no sabía a dónde dirigirse, asique fue hacia ellas, llegó y muy clorada habló:
-Hola,¿ me puedo sentar con vosotras?- dijo avergonzada.
-Claro que si mujer, corre siéntate y come algo que como tardes más se va a acabar el recreo- dijo Selene.
-Oye Selene, que siento lo que ha pasado antes con Claudia y siento haberme puesto asi pero es que no soporto que la gente me intente rifar como si fuese un premio.
-No te preocupes, es el efecto negativo que causa Claudia- dijo Alice- además seguro que Sele se pasó tres pueblos como siempre y dijo cosas que debería haber callado como siempre, pero bueno tenemos que quererla, eso nos pasa por comprarla sin garantía, que luego te tienes que quedar con los defectos jajajaja.
Selene le dio un capón a Ali y todas se echaron a reir incluida Julia que ya se sentía cómoda entre esas chicas, al fin y al cabo eran mucho mejor que Claudia.
Se pusieron a hablar de todo, la verdad es que Julia se integro muy bien.
- Julia, te queríamos preguntar si querias pasar a formar oficialmente parte de las Formiche, osea una de nuestro grupo, solo tienes que pasar la prueba definitva- dijo Emma.
-Oh valla gracias, claro, me encantaria chicas. Pero, ¿cuál es la prueba?- se extrañó Julia.
-Tienes que pasar toda una tarde con nosotras y los chicos, y si al final del día sigues viva serás una de las nuestras- comentó alegremente Aggie.
-Creo que eso está echo- respondió muy contenta Julia.
Y en ese momento toco la sirena y se dirigieron a clase. Las últimas horas pasaron muy, muy lentas, pero por fin tocó la sirena y las Formiches abandonaron el colegio dispuestas a quedar aquella tarde de Septiembre.

lunes, 21 de noviembre de 2011

CAPÍTULO UNO

Mira el reloj, 5 segundos, 4,3,2,1…. RIIIIIIIINGGGG! Un nuevo curso comienza, una nueva clase, una nueva experiencia, y ella como siempre llega tarde. 13 años igual, pero bueno por eso era amigas, las dos tan diferentes y tan iguales, tan locas y tan realistas,una mas seria que la otra, una tan lerda y la otra tan retraída.
Con ese último pensamiento se abre la puerta y aparece una chica de 16 años, metro sesenta y cinco, delgadita, ojos grandes y de color miel,pelo largo rizado y rubio oscuro.  Va a sentarse con ella, su gran amiga de siempre, otra chica de pelo castaño pero ésta corto, ojos pequeños y casi negros, también delgadita, y un poco más alta que la que acababa de entrar.
En ese momento el profesor interviene.
-Pase pase, señorita dil Fiore tarde como simpre, ya empezamos como el curso pasado...¿que escusa se va inventar hoy? La pido que esta vez sea original- dijo el profesor.
-Pues esto…hoy…es que…. – tartamudeó la chica.
-Déjelo, vaya a sentarse- dijo el profesor- ¿Dil Fiore otra vez se a asentar usted con Novarelio? Otro curso como el pasado y os mato.
-Tranquilo profesor, prometemos ser buenas. Además hemos madurado - comentó la chica junto a la que se estaba sentando Selene dil Fiore, Alice, y una risa general surgió en clase, pues todos sabían que ese año iba a ser igual para dos de las Formiches.
El profesor se pusó a pasar lista, este año les había tocado a la gran mayoría juntos, y eso les hacia muy felices.
-Tía,¿es que eres incapaz de llegar un solo dia de tu vida a tiempo?- le preguntó Alice mientras Mr. Paolo pasaba lista. Selene siempre, pero siempre llegaba tarde.- A ver, ¿cual es el percance de esta bonita mañana?
-Es que el idiota de mi hermano me ha encerrado en el asensor y ...
-Anda dejalo... jajaja. Por cierto, sabes quien me habló ayer?
-Por la cara que has puesto, Luca - se burló Selene.
-Siiiiiiiii, ¡dios! ¿Pero es que este chico no se va a cansar nunca?
-Quizás si te liases con el algun día...
-Joder Sele no me digas eso, ¿pero tú le has visto? Es F-E-O, además casi no le conozco de nada, que sí, que es muy majo y tal pero, ¡no me gusta!
Luca era un chico un año mayor que Alice conocio gracias a Emma y el chaval estaba loco por ella, pero el pobre no era muy agraciado. Se estaban haciendo amigos y él era muy cariñoso con ella, pero había algo que la echaba para atrás.
-¡Dil Fiore,Novarelio ! Les aconsejo que si no quieren empezar el curso haciendole una visita al señor director sellen sus bocas hasta la hora del recreo- sentenció Paolo.
Mr. Paolo era el profesor de Filosofía y llevaba con la mayoría de la clase durante 3 años. Los alumnos ya le conocían y sabían que sus clases eran eternamente aburridas pero para colmo ese año le tenían también de tutor.
-A ver clase, antes de comenzar con el maravilloso mundo de la Filosofía, que se que muchos lo estáis deseando,verdad Lavinge? -continuó Mr. Paolo- Os tengo que presentar a una nueva compañera que compartirá con vosotros lo que os queda de instituto. Viene de España y se llama Julia García.Señorita García por favor.- Por la puerta apareció una chica de metro sesenta o quizás algo más,con ojos marrones, pelo liso y buen cuerpo, a mas de uno le hubiese hecho falta un babero como a Mattias y si las miradas matasen,de la de Claudia no se libraba.  Se la veía tímida pero a la vez con ganas de demostrar a todos que los tenía bien puestos. Se presentó y todos se quedaron impresionados, esa chica tenía menos hacento español que el Papa.
-Es que mi padre es español, pero mi madre es de Milán y siempre hemos  vivído  allí hasta hace dos años que trasladaron a mi padre a España y bueno digamos que ahora quería volver a Italia pero preferí conocer la antigua Roma.
-Gracias por su espléndida presentación García- dijo el profesor-por favor señorita vaya a sentarse al lado de la señorita Ferro, gracias.
La señorita Ferro era una chica llamada Ágatha, mas conocida como Aggie, otro miembro de las Formiches, era más bajita que ninguna, más bien rellenita, de unos ojos grandes y marrones y el pelo largo y liso color chocolate, era muy buena y agradable.
-Por favor, abran los libros por la página de David Hume.
Se oyó un murmullo de desagrado, pero la mayoría ya conocía la filosofía de este hombre a si que abrieron los libros y se pusieron a leer.
Y así pasó el martirio de esa hora, sonó el timbre y hubo un gran despertar por parte de la clase. En ese momento se unieron al grupo que ya habían formado en la puerta de la clase Selene, Alice y Aggie tres chicas más:  Emma di Alma, una chica alta de metro setenta pelo negro y ojos verdes, Sabella Morter una chica tambien muy alta más rellenita que Emma de pelo castaño oscuro hasta el culo y liso, y unos ojos rasgados color coca-cola, y por último Claire Lavinge, francesa, muy alta, pelo corto y castaño, un poco más largo que el de Alice ojos castaños y muy delgada. Todas juntas completaban el grupo al que todo el mundo conocía como las Formiches, se conocían todas desde hace dos años pero entre ellas ya habían amistades más antiguas. Como Selene, Alice y Emma, que se conocían desde el colegio. Aggie y Sabella llevaban juntas desde el primer curso de la E.S.O y Claire había llegado desde Francia con sus padres hace dos años, cuando se unieron las Formiches y la ayudaron mucho a integrarse. Las llamaban así porque siempre estaban juntas y para el mundo exterior parecían ser unas chicas muy fuertes y que podían con todo teniendose las unas a las otras.
En ese momento las 6 se dirigieron a la mesa de Julia y se presentaron, no sé, alomejor el clan Formiches podría tener una nueva integrante.