Por quinta vez volvió a sonar ese maldito ruido y Selene, por quinta vez, volvió a contestar. Pero esta vez la que estaba al otro lado parecía bastante cabreada.
-Sele, enserio, ¡o bajas ya o me voy!- dijo Alice al telefonillo.
-Un momento Ali, dame 5 minutos, por favor- suplicó Selene.
-Tienes 2 y medio y ya son demasiados- dijo Alice enfadada.
Selene regresó al baño, se pasó las planchas un par de veces más y se puso algo de maquillaje, la raya y rímel. Cogió el bolso y una rebeca y llamó al ascensor dispuesta a bajar. Atravesó la urbanización corriendo para llegar donde se encontraba Alice en el menor tiempo posible.
-Tia, enserio hazte mirar esa impuntualidad tuya- dijo Alice.
-Me estaba poniendo guapa- dijo Selene dándose una vuelta de modelo. Pantalones vaqueros ceñidos, una camiseta de tirantes azul celeste, las manoletinas blancas y la rebeca contra el fresco de romano- por cierto Ali, vas muy mona tú, ¿no?- dijo Selene.
Alice llevaba unos pantalones cortos vaqueros, una camiseta de un hombro caído azul y unas sandalias blancas.
-¡Déjate de alagos bonita que sigo enfadada contigo por ser una tardona! Y mueve ese culo que sino no llegamos.
Las dos se montaron el la vespa de Selene, una rosa chicle, y se marcharon a toda leche porque ya llegaban tarde.
Eran las 5 en punto y allí no había nadie, Emma miró a todos los lados pero sus amigas no habían llegado. En ese momento deseaba no ser tan puntual, pero no tardaron mucho en ir llegando, las segundas fueron Sabella y Aggie, la tercera Claire, la cuarta Julia, y las ultimas como siempre Alice y Selene.
-¡Como no! Vosotras para no perder la costumbre, ¿no?- dijo Sabella- He hablado con los chicos y nos esperan en la cafetería Canova.
Las chicas se dirijieron a la cafetería. Una vez llegaron a ella, fue el momento de las presentaciones.
-Haber Julia querida, te los presento de uno en uno, no te agobies- dijo Selene- este es Bono Langoni- y un chico bajito de ojos verdes y rubio castaño la saludó.
-Este es Carlo- dijo Alice señalando a un chico de pelo negro con pintas de pijillo.
-Angello - dijo Emma este era un chico muy moreno y ojos negros, con una nariz aguileña.
-Lisandro, Saviere y Guido- volvió a decir Selene y los tres se fuero presentando a la nueva. El primero era un chico de media altura y fuertecillo, el segundo era más bien paliducho y con el pelo casi a tazón pero que no tenia aspecto de tonto, y el tercero era un chaval bastante alto y delgadito con unos ojos muy redondos.
-Tiziano- dijo Claire señalando a un chico de pelo castaño, no muy alto y de complexión atlética.
-¡Que no me llameis Tiziano que me recuerda al cantante! - replicó el muchacho- Olivare, encantado señorita- y todos se echaron a reir. A Julia le pareció un poco payasete pero majo.
-Steffano- dijo Alice, era el más alto de todos los que se encontraban, con unos ojos verdes muy bonitos.
-Y estos son Sandro, Alessio y Fabiano- dijo Emma. Sandro era un chico rubio de ojos casi azules pero que no se le veían mucho porque los tenía rasgados. Alessio se parecía mucho a Lisandro solo que un poco más alto y guapo. Al verle Julia se quedó embobada. Fabiano era el mayor de todos y se le notaba por la barba de dos días que se dejaba, era moreno y con una bonita sonrisa.
Estuvieron toda la tarde contándose anécdotas, historias, chistes, hubo algún par de miraditas por parte de algunos, ojos brillantes, sonrisas tontas, comentarios estúpidos… Selene se fijó en Alessio, que no apartaba la mirada de Julia. La llevaba observando un buen rato, parecía que el guaperas del grupo se había fijado en la chica nueva. De pronto se le iluminó una idea de las suyas.
-Julia, ¿me acompañas al baño por favor?- pidió selene.
-Claro Sele.
Bajaron al servicio donde estaban lejos de oídos cotillas y entonces Selene la abordó:
-Y entonces, ¿quién de nuestros amigos te gusta, eeh? Te lo dijo porque Alessio no paraba de mirarte.
Julia se puso roja, la verdad es que, a parte de el de sus nuevas amigas, el nombre de aquel chico tan guapo era del único del que se acordaba. Habían pasado toda la tarde riéndose juntos y haciéndose bromas.
-Bueno guapo es, ais no sé...- dijo Julia poniéndose como un tomate.
-Jajaja anda tonta- y la dió un empujoncito cariñoso. Esa chica empezaba a caerle muy bien.
A Selene se la había ocurrido una idea genial, pero para eso necesitaba que Alice hiciera un pequeño sacrificio.
Las dos chicas volvieron a las mesas donde estaba el resto, ya era hora de volver a casa dado que mañana la gran mayoría tenía instituto, por lo que se pusieron a recoger. Era hora de entrar en acción y eso a ella se le daba de maravilla.
-Oye Alessio, ¿podrías llevar a Julia a su casa? Lisandro se viene conmigo porque como él vive por mi zona y Julia por la tuya... ¡Así ahorramos gasolina que no esta la cosa para despilfarrar!
-Por mi vale- digo Alessio con una sonrisa en los labios, la verdad es que estaba encantado pero...- Pero, ¿y Alice? ¿Cómo vuelve a casa?
-¡Eso! ¿Y Alice?- preguntó la perjudicada mirando a su amiga, puesto que ya eran muchos años y ya se había percatado de que algo tramaba su amiga.
-Alice va andando, ¿verdad?- Selene miro a alice que se había qedado a cuadros. ¡Encima de que le paga la mitad de la gasolina ahora se tiene que volver andando por una de las ideas locas de su amiga!- Es que a qedado con su hermano y claro pues como es aqui cerca se va andando- Sele la miró pidiendo clemencia con la mirada y trató de decirle que ya se lo explicaría.
-Entonces si es así venga Julia sube- dijo Alessio.
Lisandro subió en la vespa de selene y el resto se fueron dispersando hacia sus casas. Alice seguía ahí parada porque no sabía a donde ir, ya que su amiga la había obligado a quedarse por la calle.
-Si quieres te acompaño un poco, total no hay nada que hacer- la sorprendió Olivare.
-Eem, claro gracias- contestó Alice saliendo de su atontamiento. Y juntos se dirigieron hacia ningún sitio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario